lunes, 24 de agosto de 2009

El poeta

El poeta


Navego por esas oscuras aguas de la melancolía
la incertidumbre y la decepción
me acompañan desde que cruce tu puerta.
Un hasta pronto, un nos vemos
caras de la misma mujer: la despedida


¿Qué tanto bien le haces a mi vida?
Tú, mujer cruel, que gozas con mi desdicha
tú, que te escondes tras tu sonrisa y esa mirada profunda
¿Para qué causar mi alegría? si luego me dejas con un adiós
¿Para qué saber que es el cielo? si debo vivir con tu ausente.

¿Cuál es mi delito? ¿Cuál es mi culpa?
¿A qué se debe mi suplicio?
¿Será pecado ver tus ojos?
¿Será pecado sentir tus manos?
¿será pecado respirar de tu aliento?

Que ansias de ser pecador
si ello implica tu compañia, tu presencia, tu aroma
cómo deseo pecar una y otra vez
sentirte cerca, verme en tus ojos
perderme en tu ser...

Es mi alegría, mi maldición:
compartir un instante contigo
saber que no es eterno
mas prefiero la tortura de un adiós
a un mañana sin ilusión.

Tú, causa de mis escritos
musa de mi inspiración
culpable de mi tristeza y autora de mi alegria.
Sólo un día más, es todo lo que pido
y repetir mi plegaria una otra vez.
Tú, santa de mi devoción
no desoigas estos versos
que emanan de mi corazón.


lunes, 10 de agosto de 2009

Solo un instante…un tiempo mezquino

Son aquellos momentos en los que se desea pedir esas vestiduras, esas plumas, esas musas a todos aquellos hombres que les escribían a sus amantes, que hacían del lenguaje una extensión de su espíritu para narrar aquella historia, esos momentos que llenaron su existencia y los colmaron de felicidad…

Solo un instante…un tiempo mezquino

Sólo un instante… un tiempo mezquino…
Miras hacia el cielo, haces la interrogante
Más sabes la respuesta, pero te rehúsas a creerla…
Sólo un instante… un tiempo mezquino…

Cuestionas por qué debe ser así,
Si pagas alguna culpa, o es un capricho del destino,
La razón no importa, sólo lo sucedido…
Sólo un instante… un tiempo mezquino…

¿Por qué los momentos dichosos se acaban
Y los no tan buenos resultan eternos?
¿Será Dios? ¿Será ella? ¿Seré yo el culpable de mi desgracia?
Tal vez no haya culpables, tal vez deba ser así…
Sólo un instante… un tiempo mezquino…

¡Pero ay de mi desgracia!
No es posible que tal sea mi tortura…
Grande es mi fortuna: te conozco…
Sólo un instante… un tiempo mezquino…

En mi desdicha soy afortunado:
Puedo contemplar aquellos ojos majestuosos
Esa mirada en la que me pierdo
¡Sí, grande es mi fortuna!

Mi ser evoca tus recuerdos,
Mi nariz busca tu aroma,
Mis ojos buscan los tuyos
Y aunque sólo te vea en mi mente
Siento cada caricia, cada segundo, cada paso que dimos
Como si fuese realidad,
Pero sólo un instante… un tiempo mezquino…

No estas junto a mí,
Te extraña mi ser, le haces falta
La vida no está de humor para que nos veamos,
Para que nuestros pasos se hagan uno…
Tal vez estas líneas me llevan hasta ti
Pero sólo un instante… un tiempo mezquino…

Tal vez mi destino cambie…
Mi plegaria sea escuchada
Y sea sólo un instante, un tiempo mezquino
Aquel tiempo en que no estamos juntos…
Quizás para nuestro encuentro falte
Sólo un instante…un tiempo mezquino…